Pablo Rocha
Se podría decir que la fotografía me ha acompañado en mi vida desde que tengo uso de razón: fue la profesión de mi abuelo durante muchos años, y a mi padre siempre lo recuerdo con una cámara en la mano.
Pero la cosa se puso seria en 2020, cuando por fin adquirí mi primera cámara. Desde ese momento, mi mente solo ha buscado una cosa: mejorar, aprender y no parar de buscar la manera de transmitir con cada fotografía.
Te confieso algo: nunca he sido la persona más extrovertida. Me cuesta horrores ponerle palabras a lo que siento, y por eso siempre digo que la fotografía me ha regalado algo de vital importancia para mi: una manera de expresar todo lo que no soy capaz de decir en voz alta.
Soy un auténtico fanático de la fotografía social. Me fascina captar esos momentos únicos e irrepetibles de la gente, esas expresiones genuinas, esas sensaciones que pasan en un abrir y cerrar de ojos.
Y si tengo que elegir el escenario perfecto, ese es sin duda una boda.
¿Por qué?
Porque allí tengo la oportunidad de presenciar y capturar un montón de emociones a la vez!
Me encanta ser la persona discreta que documenta ese día, transformando esos instantes fugaces en recuerdos tangibles que podáis revivir una y otra vez.